lunes 24 de marzo de 2008

ITAIPÚ vs. GUAIRÁ*

Enterado de la construcción de la represa de Itaipú y de la inminente desaparición de los Saltos del Guairá, los más caudalosos del mundo, que -tal como luego sucedió-, quedarían sepultados bajo el embalse, Martínez viajó al lugar de los hechos. El siguiente es su relato.

por Ing. Luis Carlos Martínez
Guairá, agosto 1980

En las proximidades del trópico de Capricornio y el meridiano 54, entre Brasil y Paraguay se está llevando a cabo un sensacional combate entre un prodigio de la naturaleza –los Saltos del Guairá– y un prodigio del hombre –la represa de Itaipú. Una lucha desigual, atendiendo a que el juez es una de las partes. El hombre.

El proyecto Itaipú, sobre el río Paraná, está a 200 km al sur de los Saltos del Guairá y 14 km al norte de la frontera con Argentina. Cuando la represa más grande del mundo -seis veces más que la de Assuan, esté en funcionamiento, las aguas del embalse cubrirán por completo a los saltos. En sólo catorce años (1974–1988) el hombre se anotará otro poroto en su plato de conteo. Falta saber quiénes se lo comerán y como serán digeridos.

El jardín de las delicias

Desde que se traspone el primer puentecito, no más ancho de un metro, se ve desgranarse una cantidad incontable de saltos vertiginosos. Cada uno de ellos es diferente, creando una variedad que tiende al infinito. El agua teñida de un rojo intenso se descuelga en cientos de matices hasta llegar a la espuma. En un recorrido de casi dos kilómetros hay que cruzar nueve puentecitos colgantes construidos con tablas abulonadas a cables de acero que se bambolean al paso de una sola persona provocando una inquietante sensación de vértigo. Solamente un puente cruza aguas arriba de un salto, los demás lo hacen a pocos metros y por delante de ellos va quedando debajo el torrente que se despeña por su correspondiente cañón de paredes de piedra basáltica desnuda. Estos rápidos desembocan en el cauce principal del río Paraná, que también corre con una velocidad y turbulencia inusitadas. El encuentro de ambas corrientes es un espectacular choque lleno de vórtices y remolinos que bajan y suben como una marea enloquecida.

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*Fuente: Proteger

Más información:
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Más información en este blog:
Foz, un viaje de contradicciones - Itaipú, el gran dolor


1 comentarios:

Coralita dijo...

En carreta... voy llegando.
Este post tiene que ver con el Día mundial de acción contra las represas. Fue el 14 de marzo.
Todavía les debo el post del Día mundial del agua, que fue el 22 de marzo. No me he olvidado. Ya llegará.
besos a tod@s, super coralita